Durante meses no pelé el Hi5, con todo y que le ha traído grandes satisfacciones a mi vida. Es mas, hasta pensé que estaba muerto, como el ICQ o el elsitio.com; sin embargo, hace poquito lo redescubrí y renació en mi la extraña fascinación que me provoca. Me gusta ver quien es amigo de quien. Me gusta ver quien se mete a ver mi perfil. Odio la gente que en música pone “de toda”. Me gusta ver gente que vive en mi ciudad, no gente de provincia ni de otras ciudades del mundo. Pero lo que verdaderamente me provoca ganas de volar el servidor de Hi5 son las fotos que deja la gente de: una puesta de sol, un cuadro, un closeup de su perro, sus zapatos, los niños de la calle que vio en Turquía, la foto que tomaron de Interpol a 40 metros del escenario con la cámara de píxel y medio de su celular. Honestamente, me valen madres. Yo quiero ver sus fotos. Su cara. Su cuerpo. En su hábitat. O de vacaciones, en traje de baño. En sus borrachereas. Con sus amigos. A sus AMIGAS. A sus papas no. Ni tampoco a sus primitos.
proximamente: ARDOR DE COLA